
El BBVA ha efectuado una nueva titulización de préstamos hipotecarios por valor de 8.500 millones de euros --la mayor realizada en España-- para convertirlos en bonos y dotar a la entidad de una mayor liquidez. Con esta operación, el segundo banco español más importante insiste en su situación de “solvencia” y marca las distancias con su más directo competidor, el Banco Santander Central Hispano, asegurando que no contempla en su estrategia "una futura ampliación de capital".
La entidad agrupará 95.000 préstamos hipotecarios individuales, que constan en su balance como activos "ilíquidos", y los convertirá en bonos líquidos para así poder utilizarlos como garantía en las subastas del Banco Central Europeo (BCE) o en el fondo de liquidez de 200.000 millones de euros que pondrá en marcha el Gobierno español.
En este sentido, la inmensa mayoría de los créditos hipotecarios “titulizados” --cuyo importe medio ronda los 90.000 euros-- han obtenido una calificación provisional triple A otorgada por la agencia de rating Moody´s.
Activos colaterales
Las titulizaciones no se colocan en el mercado, sino que se quedan en el balance del banco para su eventual utilización como respaldo a su línea de liquidez. De este modo, pueden ser utilizadas en el momento que estime oportuno como colaterales --activo que sirve como garantía para respaldar la concesión de un crédito o una emisión de bonos-- para acudir a las subastas de liquidez del Banco Central Europeo (BCE), práctica a la que la entidad no ha necesitado recurrir ni en los momentos de "mayores turbulencias", ni siquiera tras la quiebra de Lehman Brothers.
El BBVA inició este proceso en septiembre de 2007, y desde entonces ha realizado operaciones por valor de unos 25.000 millones de euros. En la actualidad, el banco que preside Francisco González cuenta con una cartera de activos líquidos superior a los 55.000 millones.
Señal de "prudencia"
Las entidades españolas pisaron el freno a las titulizaciones con garantía hipotecaria en los nueve primeros meses del año. De hecho, el volumen emitido de títulos con garantía hipotecaria hasta septiembre cayó un 12,1% respecto al mismo periodo de 2007, hasta alcanzar los 74.478 millones de euros, según datos de la Asociación Hipotecaria Española (AHE).
Sin embargo, en los últimos días varias entidades, como Banco Popular, la Caja de Ahorros del Mediterráneo o el Santander se han animado a convertir préstamos hipotecarios en títulos negociables, acabando así con el periodo de sequía. El hecho de que las entidades españolas aumenten las emisiones de titulizaciones es una señal de "prudencia", ya que permite acumular un colchón en el caso de que sea necesario acudir a la financiación al BCE en un futuro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario